sábado, 13 de julio de 2013

Teatro Nacional Eduardo Brito de Santo Domingo

Teatro, Cine & Televisión


Historia del Teatro Nacional de Santo Domingo:

 

El Teatro Nacional Eduardo Brito (TNEB) constituye el corazón de las expresiones artísticas musicales, líricas y escénicas de República Dominicana en sus más variadas vertientes. Fue regiamente inaugurado el 16 de agosto de 1973.

El TNEB posee tres salas con diferentes tamaños y funcionalidades. A las mismas se requiere asistir con vestimenta a su gusto, pero adecuada al lugar. El horario de boletaría es de 9:00 a 12:00 a.m. y de 2:00 a 8:00 p.m., y la venta cierra 15 minutos antes de la hora de inicio del espectáculo.
Sala Principal : Es la más grande, con capacidad para una audiencia de 1,589 personas y está dividida en Platea y Balcón. De sus paredes laterales, forradas totalmente en caoba, sobresalen 10 palcos colgados. Posee 12 puertas de acceso que facilitan el flujo del público.
Sala Ravelo : Ubicada en el lado noroeste, fue nombrada de honor del maestro José de Jesús Ravelo, Desde 1981 se determinó su exclusividad para obras teatrales, con temporadas fijas desde 1990. Tiene 189 butacas.
Sala de la Cultura : Situada en el último nivel, en el suroeste fue inaugurada el 10 de Julio de 1981 y cuenta con 228 butacas. Espacio reservado para recitales, conciertos de cámara, cursos y talleres, ciclos audiovisuales, clases magistrales, ruedas de prensa, lanzamiento de libros y actos culturales en general. Ha sido habilitado por la nueva Directora General, para las funciones propias de la institución.
Directores del TNEB : Carlos PianitiniAída Bonelly de DíazJacinto GimbernardIvonne HazaSilvia Troncoso de Ramos,Natacha SánchezCarmen Heredia de GuerreroRosa María Vicioso Mayol, y actualmente Catana Pérez de Cuello.

La tragedia, a pocos pasos de la locura y del humor

Por: Carlos Pacheco


Se define como un actor que posee un amplio registro de matices. Puede adaptarse tanto a la comedia como al drama. Alejo García Pintos dice sentirse muy seguro con su oficio, y aclara: "Digo oficio con mucho orgullo". Eso lo aprendió hace algo más de una década cuando debutó teatralmente junto a Aída y Jorge Luz en Sabato, dome nica e lunedí, de Eduardo de Filippo, dirigido por Cecilio Madanes. "Esa experiencia no la olvidaré nunca. Esos actores me adoptaron inmediatamente y me permitieron conocer su forma de trabajo, y hasta me daban consejos acerca de lo que debe hacer un buen actor."
Si en temporadas anteriores se destacó en el unipersonal Rodolfo Walsh y Gardel, de David Viñas, en el que repasaba la última hora en la vida del escritor, y en la comedia Extraños en un tren, de Craig Warner, ahora asume el rol de Carlos Paumelle, el padre de la pieza Víctor o los niños al poder, de Roger Vitrac, con la dirección de Lorenzo Quinteros. Un texto de fuerte impronta surrealista, creado en 1928 y pocas veces rescatado. El espectáculo se estrena hoy en el Centro Cultural de la Cooperación y el elenco, además, está conformado por Eduardo Calvo, Carolina Adamovsky, Daniela Catz, Jorge Paccini, Romina Moretto, Hilario Quinteros, Gabriel Lima y Julia Tapia.
Víctor es un niño precoz que, a los 9 años, mide más de un metro ochenta y se expresa con la claridad de un adulto, a la vez que manifiesta una crueldad singular. En el día de su cumpleaños descubre una serie de intrigas que rodean a su familia y muere de un mal desconocido.
"Es un proyecto fascinante que me acercó Lorenzo Quinteros, un hombre al que rescato mucho, un tipo muy fiel a sus convicciones y muy apasionado por este texto -comenta el intérprete-. La pieza expone un grado de locura muy fuerte. Tanto, que esa locura va subiendo de una manera inesperada hasta provocar la tragedia. Uno siempre encuentra vigentes a los textos importantes. Y acá lo que se muestra es cómo se puede destruir a un niño al que se le exige que sea un adulto, mientras se habla de adulterio, de traiciones, alguien se suicida. Y todo eso expresado con humor. Una obra compleja, que en su momento dirigió Antonin Artaud y que fue rechazada por el público, pero, sin embargo, tiene una fuerza descomunal."
Acostumbrado a repartir su trabajo entre el teatro y la televisión, Alejo García Pintos se muestra ansioso ante el próximo estreno de Sandía con vino , una miniserie que, a partir de septiembre, se verá por Canal 7 y que lo tiene como protagonista. Es un proyecto auspiciado por el Ministerio de Salud de la Nación. Muestra la historia de un prestigioso cardiólogo que vive en el exterior y se ve obligado a regresar al país después de la muerte de su padre. Aquí lo espera una herencia a la que no le resulta fácil acceder. En cada capítulo se mostrarán aspectos de esta trama pero, además, y siempre en tono de comedia, se hará referencia a un tema médico específico: cáncer, VIH, adicciones, trasplantes.
Hay dos cuestiones que el actor parece tener pendientes: escribir y dirigir teatro. Está convencido de que son dos caminos en los que puede afirmarse. "Me tengo que animar", dice, con cierta inseguridad. La dirección es un proceso casi lógico para él después de desarrollar una carrera destacada. "En algún momento tengo que hacer lo que yo haría y no lo que me pide otro", asegura, con una sonrisa cómplice.

martes, 9 de julio de 2013

Dos amigos y un lirismo ilusorio

Por: Pablo Mascareño


EL BRILLO EXTRAVIADO / Dramaturgia: Gustavo Lista / Elenco: Ariel Pérez De María, David Páez, Gaby Páez / Escenografía: Paula Picciani / Vestuario: Daniela Marioni / Voz en off: Alejandro Dolina / Dirección: Gaby Páez, Rodrigo Serrano Gonsebatt / Sala: Vera Vera Teatro, Vera 108 / Funciones: sábados, a las 23 / Duración: 65 minutos. 

Nuestra opinión: regular.
El vínculo de amistad entre Chiqui y Perro se rubrica de manera inquebrantable a partir de la decisión de ocupar-acampar en un espacio de tierra junto al mar en el que proyectan-desean construir su universo. Un lugar en el mundo que les permita fantasear con la libertad más profunda, la realización de ideales y apartarse de un mundo que rechazan y, aparentemente, los impugna. Ese sitio heredado se convierte en una posesión idílica donde proyectar esa vida anhelada. Pero el lirismo ilusorio se trunca ante apariciones imprevistas. A partir de sucesos no imaginados, los compinches comienzan a tejer el tramado de una resolución ante lo inopinado.
El texto de Gustavo Lista transita momentos de interesantes planteos ideológicos y poéticos, en una búsqueda hacia cuestiones que hacen a la esencialidad del hombre como la libertad y la autenticidad del ser ante los deseos más profundos e insondables. Pero ese brillo que el texto esboza queda extraviado, parafraseando el título de la obra, ante una apuesta inconclusa. Si bien es interesante la fusión de géneros y la postura de un material atravesado por ciertos tópicos que lo vinculan con lo fantástico, la pieza no logra profundizar en aquello que se propone ya sea desde la temática como desde los recursos para abordarla.
A los personajes les falta convicción, siendo el desborde la marca que define el rango interpretativo. Esos excesos, que podrían ser un recurso buscado por momentos, se convierten en una constante que resta la posibilidad que algunos de los textos más reflexivos lleguen al espectador con la contundencia que ameritan y se vean salpicados por la concupiscencia. Algunos facilismos expresados desde lo corporal, y también desde el lenguaje, provocan una innecesaria vulgaridad estética.
Un texto que se propone abordar tópicos tan profundos merecía una mayor elaboración, y una puesta donde el humor, la metáfora y la sutileza jueguen mancomunados.

lunes, 8 de julio de 2013

Un interesante thriller político y psicológico

Por: Natalia Laube


Ficha técnica: Luz verde / Texto: Mike van Graan/ Traducción: Patricia Labastié/Intérpretes: Leonora Balcarce, Carlos Da Silva, Marcos Moreno Martínez, Verónica Mc Loughlin, Vicente Santos/ Vestuario: Mariana Paz/Escenografía: Magalí Acha, Soledad González/Iluminación: Magalí Acha, Lucas Orchessi/ Música:Joaquín Bonet/ Asistencia de dirección: Luciano Percara/ Producción: Silvia Barona, Nikki Froneman/ Dirección: Joaquín Bonet/ Duración: 80 minutos/ Sala: Teatro Payró, San Martín 766/Funciones: los domingos, a las 19.

Nuestra opinión: buena
No siempre volver a casa después del exilio significa recuperar la paz. Muy lejos de la lectura común que asocia la emigración por motivos políticos con un desarraigo doloroso y la vuelta con la recuperación de la integridad, Luz verde , el primer texto del dramaturgo sudafricano Mike van Graan en escenificarse en Buenos Aires, se anima a contar una historia menos tranquilizadora sobre el proceso de paz sudafricano.
Gabby Anderson (Leonora Balcarce) es una mujer blanca y progresista, casada con un político negro -cuyo partido no se menciona, aunque la referencia al Congreso Nacional Africano es directa- obligado a exiliarse con su familia en Alemania durante el apartheid . La obra está situada unos años más tarde, en 1999, en una Sudáfrica que está recomponiendo su tejido social. Gabby ha vuelto con su familia a Ciudad del Cabo, su esposo se convierte en ministro, y ella, en la asistente de un ascendente funcionario. La sensación de estar viviendo un sueño, sin embargo, es breve: entre un marido hiperocupado en "cambiar la historia de Sudáfrica" y la muerte sorpresiva del hijo de la pareja, la familia de Gabby se desmorona; más tarde, un abuso sexual por parte de su jefe la llevará a tomar la decisión más difícil de su vida: ¿debe denunciar su caso en busca de justicia o callar para no perjudicar la imagen del partido a poco tiempo de las elecciones presidenciales? Gracias a la inclusión del personaje de Anna, la amiga abogada y feminista de Gabby (Verónica Mc Loughlin), el texto esquiva con inteligencia la falsa dicotomía entre justicia privada y bien público. Para Anna, el concepto es claro: penar un caso de violación en un contexto de violencia hacia las mujeres forma parte de la lucha por un país mejor. El thriller político y psicológico se vuelve, con este componente, más interesante.
La puesta de Joaquín Bonet se construye sobre un gran acierto y una decisión que la complica. Por un lado, la precisa dirección de los actores da como resultado personajes que aportan una energía propia y significativa a cada escena. Esto se nota y se disfruta, sobre todo, prestándole atención a la dupla femenina: mientras Gabby parece atravesar cada situación con la mirada perdida y una fuerza que se está agotando, su amiga Anna se impone desde el cuerpo y desde la voz en el mundo de los hombres. Sin embargo, la apuesta por un realismo y la convicción de que exponer conviene más que insinuar terminan por debilitar el thriller. De esa manera, cuando Leonora Balcarce dispara un arma y Vicente Santos cae muerto, el pacto con los espectadores acerca del suspenso de la pieza se fuerza demasiado: debemos creer para que la historia siga, pero cuesta. Bonet olvida que todo arte escénico que no abraza su condición metafórica y se empeña en imitar los recursos del cine suele llegar a la guerra con más de una batalla perdida.

sábado, 6 de julio de 2013

"Nada me mata, todo me fortalece"La actriz no deja de lado ningún tema y se sumerge en uno de los mayores desafíos de su carrera como protagonista de Vale todo

Por: Pablo Gorlero


Cuando habla, fundamenta. Es valiente. Pero también algo kamikaze. Ella lo sabe y algo de ese riesgo le gusta. Aunque por momentos lo sufra, aunque maldiga el instante en que se metió en esa, aunque tal desafío le genere el mayor aprendizaje de su vida. Ese puede ser el mayor atractivo que Florencia Peña encuentra en caminar por el borde: saber que todo es aprendizaje, hasta cuando tiene que desviar las pedradas. Con un año y medio de vida debió soportar una gran operación en el cráneo porque nació con los frontales abiertos; de muy joven se atrevió a operarse los pechos para tirar a la basura el mote de Pechocha; cuando no había muchos actores produciendo, ella produjo una obra infantil en la calle Corrientes; por amor a la comedia musical, no tuvo problemas en formar parte de algún reparto teniendo un cartel inmenso en la televisión y cuando todos decían que era una de las grandes comediantes, se metió a hacer drama. Ensayó las coreografías de una obra que nunca pudo hacer ( Chicago ) embarazada de seis meses y también desafió los comentarios de todos cuando aceptó participar en "Bailando por un sueño", hasta llegar a la final con cuello ortopédico. Y qué decir de cuando aquellos que no coinciden con sus ideas le dicen de todo menos bonita. Ella responde siempre con humor, con ironía, simpática.
Ahora, luego de un desencanto televisivo y de elogios por su trabajo en la comedia dramática El hijo de puta del sombrero , vuelve a saborear la más pura comedia musical con un protagónico exquisito: el de la adorable Reno Sweeney, en Anything Goes Vale todo , como se llama la versión porteña del clásico de Cole Porter. Y es un desafío supremo, ya que esta obra, inscripta en el estilo brillante de aquel musical de los años 30, le exige entonar nada menos que las canciones de Porter, además de zapatear y de sacar toda la chispa en los pasos de este vodevil brillante que transcurre en un crucero. "Cuando vi la obra en Los Ángeles y terminó el primer acto, dije que mi principal desafío sería hacer el cuadro completo que lo cierra, que dura siete minutos. Sweet Charity fue un desafío para mí, pero éste tiene otra complejidad, técnicamente es muy difícil, en lo vocal y en lo coreográfico. Tuve que trabajar muy duro para llegar al nivel de excelencia que tienen mis compañeros de elenco."
Se entusiasmó cuando el productor Javier Faroni la llamó para decirle que tenía este musical para que protagonice; y más aún cuando supo que Alejandro Tantanian sería el director. Luego aparecieron los demás nombres: Hernán Matorra como director musical; su ex esposo, Mariano Otero, como arreglador; Vanesa García Millán y Rodrigo Cristófaro, como coreógrafos, y un elenco que parece soñado por ella. Enrique Pinti es el cómico facineroso de la historia y el galán pícaro es su gran amigo Diego Ramos. Los secundan Roberto Catarineu, un maestro del género; el "macoco" Martín Salazar; la histriónica Noralíh Gago; Leo Bosio, Sofía Pachano, Josefina Scaglione, Mariano Musso, Flavia Pereda y Fernando Avalle, entre muchos otros.
Pero más allá de sus virtudes y de este proyecto inmenso que se estrena hoy en El Nacional, la vida no fue fácil para Florencia Peña desde su separación.
-¿Cuáles son las cosas positivas que rescatás de tu paso por "Bailando por un sueño"?
-Como sabía que iba a hacer esta obra, me centré bastante en aprender y entrenar. También rescato que tuve que adaptarme a una situación que a priori no hubiera elegido nunca. Pero soy muy curiosa y no tengo prejuicios. Estaba recién separada, necesitaba un laburo que fuera lúdico, que no me demandara tantas horas. Me había quedado sola con mis hijos y, después de haberme negado durante dos meses, pensé: "¿Por qué no?". Y la experiencia me fortaleció en todos los sentidos. Me sedujo eso de superar mi propio límite y cuando elijo estar en un lugar lo hago en serio, no sobro la situación.
-Un poco de miedo tendrías...
-¡Sí, tenía mucho cagazo! Pero me tenía que fortalecer frente a determinadas cosas. Ni en un estreno sentí lo que sentía cada vez que iba a bailar en vivo al programa. Te da taquicardia. Entré en ese juego, si bien no entré en el conventillo de pelearme con nadie, pero sí entré en el juego de defenderme. Entonces cuando me caí, realmente quería continuar y conseguir el sueño? Soy una persona inteligente y tengo muchos años en esto; sin embargo, entré en la situación de decir: "Quiero defender lo que estoy haciendo y por una caída no me quiero quedar afuera. Si me voy a trepar al caño, quiero llegar a mi límite". Y de repente me encontraba?
-Haciendo cosas que hacían pensar que era masoquista porque te hacían llorar mucho.
-Lloré los últimos tres programas, pero pareció que lloré todo el ciclo porque fueron los más vistos. En la semifinal tuve que hacer cuatro coreografías, estaba destruida de la espalda, ya no podía más? Yo me había propuesto superar mi propio límite y de afuera me decían que abandone. Hay algo personal en esto, no tiene que ver con el programa, tiene que ver con que realmente trabajé muy duro para llegar hasta ahí.
 -¿Físicamente no te quedó ninguna secuela?
-Mirá, con el zapateo mis cervicales se están resintiendo mucho, así que estoy con osteopatía a fullporque me volvió a doler mucho la espalda. Con el "Bailando..." descubrí que tengo una bruta hernia de disco; a partir de ahí, empecé a tomar recaudos porque tenía síndrome vertiginoso cuando hacía algunos trucos. Con el tap se me está resintiendo un poco, pero lo voy manejando porque ahora ya lo sé.
-Este año fue intenso para vos en muchos sentidos. ¿No sentiste que te iban empujando a un embudo?
-Qué decirte... yo estoy acostumbrada a la intensidad. Los que me conocen saben cuáles son los motivos por los cuales hago determinadas cosas. Los que me ven de afuera dicen: "¡Ay, Dios, que alguien la saque de ahí!". La verdad es que, evidentemente, en la intensidad me muevo como pez en el agua porque no solamente soy intensa a la hora de elegir un proyecto, sino que también soy intensa a la hora de hablar, a la hora de jugarme por una idea, como mamá. Si bien he sufrido algunas cosas, es parte de mi vida, de mi historia. Ahora, fue esto del "Bailando", mi separación y todo lo que vino después, pero antes... podría darte un montón de ejemplos de cosas fuertes que he vivido. Cuando me critican o cuando estoy en cadena nacional en todos los programas durante un montón de tiempo, me fortalece, lejos de hundirme o de creer que eso va a acabar conmigo o con mi carrera me hacen más fuerte, me hacen más sólida, me hacen conectarme con mi elección: voy a dejar de actuar cuando yo lo decida, yo sé por qué hago las cosas, sé la intención que tengo cuando las hago, no puedo cargar con la proyección de los demás; entonces tengo que entender que evidentemente soy una persona controversial, pero también genero mucho a favor y soy muy querida.
-A veces es amplio tu límite.
-Cuando trabajás desde muy chica sos pública, entonces hay cosas que las he compartido toda la vida. Si no quisiera compartir mi nueva pareja igual tendría que hacerlo porque me hacen guardia 24 horas en la puerta de casa.
-El mejor secreto es mostrarlo para que no te molesten más...
-Exactamente. Y hasta que no hablo tengo 700 inventos. No soy una actriz de perfil bajo y ya aprendí a convivir con eso. Son las reglas del juego, entonces de afuera lo ves como que mi límite es amplio, pero la verdad es que las cosas más importantes de mi vida, mis dolores más profundos, la gente no los conoce. Mi separación, básicamente, nadie supo cómo fue, ni cuándo, ni en qué momento, ni qué me pasó. Desde el asunto del video hasta esta parte me sentí muy expuesta en lo personal.
-¿Leés los comentarios sobre vos en Internet?
-No, ni loca. En Twitter, a veces sí. Siempre contesto con ironía. Marcelo Tinelli me dijo algo esencial: "No le hables al medio, hablale a la gente. El medio va a hacer de vos lo que necesite. La gente te va a amar siempre".
-¿En el programa del verano te sentiste un poco ahogada?
-Fue tremendo para mí. No sé estar en un lugar en el que no tengo nada para dar. Firmé para otra cosa, por eso me pude ir tranquilamente porque el programa no era eso. Hay algo que tiene que ver con la demanda, hoy está todo muy farandulizado.
-¿Harías una nueva versión de Casados con hijos ?
-Sí, hoy sí. Hace un año, no. Ya pasó un tiempo y me parece que sería como un guiño. En ese momento había algo como de querer salir corriendo de los personajes porque habían sido muy intensos.
-¿Y se los propusieron?
-Siempre hay un run-run dando vueltas. Guillermo [Francella] tampoco quería, pero ahora está como más blando. Por ahora estoy feliz con Vale todo . Es muy importante para mí poder compartir esto con alguien que admiro, como Pinti, y con un elenco que tiene una onda fantástica. Nos cagamos de risa. Vale todo va a tener lo mejor de mí con respecto a lo que la gente le gusta ver de mí. Hacer reír, poder bailar y cantar es algo que me conecta con una linda parte de mí.

El minuto a minuto llegó a escena

Por: Alejandro Cruz


La obra Vacaciones en la oscuridad se estrenó hace un mes. Tiene en escena a tres actores de inobjetable talento: Julieta Vallina, Diego Velázquez y Victoria Almeida. Los creadores conforman otro terceto de peso: Ana Frenkel, Carlos Casella y Daniel Cúparo. ¿Sala? La Plaza. Por si faltara poco, ha cosechado elogiosas críticas. Sin embargo, glups, hoy termina. Breve, muy breve todo.
La obra no anduvo bien de público. O, mejor dicho, no tuvo un buen arranque de público. Sucede todo el tiempo: es teatro. Sucede también en la televisión. De hecho Tiempos compulsivos , en donde se lucían Vallina y Velázquez, tampoco tuvo buen rating. Sin embargo, por suerte, se sostuvo.
 ¿El abrupto final de Vacaciones en la oscuridad significará que el morboso minuto a minuto televisivo llegó al teatro comercial? De ser así, no es el primer caso. Carlos Rottemberg, cuando todavía no existía el minuto a minuto, le bajó el dedo a un espectáculo la misma noche del estreno. 
La obra tenía un título que, hoy, podría despertar sospechas. Lo explicaba mejor el mismo Rottemberg: "Cuando se estrenó El televidente , a los 40 minutos, en medio del estreno, me vine a la oficina para llamar a Soledad Silveyra y proponerle hacer Made in Lanús cuarenta días después porque El televidente no tenía arreglo". En este caso puntual hubo otros matices: hace unas tres semanas, Victoria Almeida se enteró de que estaba embarazada. Ante una panza que avanza y tomando en cuenta la floja respuesta de público, ambas partes, sala y productores, dijeron basta. Entonces, no hay más excusas: es hoy o fuiste.

viernes, 5 de julio de 2013

  Festivales Los documentales sobre la autoproducción en España y la batería de Hole, platos fuertes del Filmin Music Festival

Por: Julio Vallejo


Filmin Music Festival se consolida en su tercer año como el certamen online de documentales musicales más importante de España. En esta edición, que se celebrará del 15 de julio al 15 de agosto en la web Filmin, podremos degustar algunos de los más destacados filmes de este subgénero.
Dentro de la programación destaca ‘Auto’, la cinta que repasa casos destacados de autoproducción musical en España. El realizador Luis Alfaro nos descubre las experiencias en este campo de artistas de la talla de Jero Romero, Vetusta Morla, Nacho Vegas, Amigos Imaginarios, Amaral, Fernando Alfaro, Joaquín Pascual y Coffe and Wine.
Interesante resulta también el estreno en nuestro país de ‘Hit So Hard, el filme que nos cuenta los problemas con las drogas de Patty Schemel, la batería del grupo Hole. El largometraje incluye declaraciones de Courtney Love, líder de la banda, e imágenes del fallecido Kurt Cobain.
Además se podrá ver ‘Brothers of The Head’, el peculiar falso documental sobre una banda punk de hermanos siameses que firman Keith Fulton y Louis Pepe (‘Lost in La Mancha’), o ‘Thunder Soul’, la historia de Conrad O. Johnson y su banda de jazz que causó sensación tras su paso por el festival SXSW.
Habrá también espacio para los grandes eventos musicales con trabajos que recogen el espíritu de algunos de ellos, como ‘Glastonbury’, el documental de Julien Temple que reúne actuaciones de artistas como David Bowie, Björk o Massive Attack, entre otros; ‘All Tomorrow Parties , una cinta de Jonathan Caouette con actuaciones de  Portishead o Nick Cave; o el mítico ‘Festival Express, largometraje que recoge el particular encuentro entre Janis Joplin, The Band y Grateful Dead.
En el Escenario Indie Stars se podrá disfrutar de películas dedicadas a Pulp (‘The Beat is The Law’), Antony & The Johnsons (‘Turning’), The Magnetic Fields (‘Stephin Merrit and The Magnetic Fields’) y José González (The Extraordinary Ordinary Life of José González).
En el denominado Escenario hip hop se verán las películas centradas en figuras del género como Eminem (‘Eminem AKA’), Vibraciones (‘Vibraciones’), Tote King (‘Tengo que volver a casa’) y Tribed Called Quest (‘Beats, Rhymes & Life’).
Habrá también espacio para los artistas populares con filmes míticos centrados en Metallica (‘Some Kind of Monster’), The Ramones (‘The End of the Century) y Primal Scream (‘Upside Down’), o para particular homenaje que le rinde David Grohl, líder de  Foo Fighters, a su mesa de grabación favorita en ‘Sound Studio’.
Podremos deleitarnos, además, con estupendos perfiles biográficos de Harry Nilsson (‘¿Quién es Harry Nilsson?’), George Harrison (‘Living in the Material World’), el artista trans Genesis Breyer (‘The Ballad of Genesis and Lady Jaye’) o la percusionista sorda Evelun Glennie (‘Touch the Sound’). 
Los grupos y artistas indies del rock y el pop nacional tendrán su espacio con filmes dedicados a Surfin Bichos (‘Buzos haciendo surf’), Standstill (‘1,2,3…Standstill’), The New Raemon (‘A Propósito de Rodríguez’) y Xoel López (‘El poema, el cuadro, el disco’). 
No obstante, también habrá hueco para géneros más minoritarios como el jazz, la música clásica y la danza con títulos como ‘A film about Kids and Music’, ‘No soy una estrella del rock’, ‘Dancing Dreams’ y ‘From Mao to Mozart’. 
Algunos largometrajes  proyectados en el In-Edit Festival tendrán cabida en el certamen online. Dentro de esta selección se podrán ver cintas centradas en la obra de  Adam Green (‘How to act bad’), Youssou N’Dor (‘Youssou N’Dor’), The Fleshtones (‘Pardon Us for Living but the Graveyard is Full’) y Mark Stewart (‘Pop Group to Maffia’). 
El particular atracón de celuloide musical tendrá su toque clásico con títulos como ‘Metrópolis’, en la versión con música producida por Giorgio Moroder, o ‘El fantasma del Paraíso‘, filme de Brian De Palma con banda sonora de Paul Williams.